Después de cumplir con los preceptivos trámites de aduanas y de recoger la maleta en la cinta sin incidentes ( por lo cual doy gracias ) he llegado a Tokyo en tren, en el Narita Express, hasta Shinjuku. Como el check in en principio no es hasta las tres y he llegado a las 10, con maleta y todo me he ido a un edificio cercano del gobierno que tiene un fantástico mirador y así hacerme una idea sobre la ciudad.

Y ahí empiezan las malas noticias del viaje, Tokyo es tan grande que no me la voy a acabar, mires en la dirección que mires, no se ve donde acaba. Voy a tener que extender la duración del viaje🙂

Me ha sorprendido que una isla volcánica como es donde está Tokyo ( no sé como se llama ), permita una ciudad tan plana y tan grande.

Tokyo landscape

Tokyo landscape

Impresionantes edificios y el contraste de las zonas residenciales de casitas con los rascacielos.

Al final he llegado al hotel a las 12h y para mi sorpresa, y atendiendo a una especial request que hice al hacer la reserva mi habitación ya estaba disponible, así que tras instalarme a comer: sushi en un local típico de la zona con su barra y el sushiman, correcto sin más.

Estaba cansadísimo pero como para pasar el jetlag la única solución es coger los horarios desde el principio, me he planteado irme a unos baños termales (onsen, es su nombre japonés ).

Ahí es donde he descubierto la complejidad del transporte urbano: hay un montón de distintas compañías de metro, cada una independiente de la otra, las estaciones no están conectadas y unas no anuncian las rutas de las otras con lo cual he dado unas cuantas vueltas por Shinjuku y la bahía de Tokyo hasta llegar a la zona de las termas. En lo que sí están de acuerdo es en el pago, tienen una tarjeta integrada, la Pasmo card que una vez descubierta me ha simplificado los transbordos que no abaratado…

Al final he llegado a la zona, y después de pasar por una exposición de Toyota con simuladores de todo tipo y posi¡bilidad de conducir vehículos eléctricos y una especie de mini museo de la tecnología del automóvil, y dejar para otra ocasión la ciudad Sega, he llegado al onsen (Oedo Onsen Monogatari), que tiene un protocolo importante, que ya contaré en otro momento. De entrada te has de vestir con un Yukata y a partir de ahí tienes acceso al complejo con todo tipo de actividades además de los baños, todo muy familiar: masajes de los cuales no me he privado, tratamientos de  belleza (¿para que?), restaurantes, casetas de feria para tirar con arco y suriken(estrellas ninja), toda una experiencia que me ha dejado como nuevo para mañana empezar con fuerzas.

Onsen en yukata

Onsen en yukata

He conocido a Shungu, un japonés que viajaba a España 5 o 6 veces al año, y hemos estado hablando un buen rato, mientras cenábamos. Comentaba que el local estaba hoy lleno de coreanos y chinos, indistinguibles para mí, por supuesto. Comentaba que el mismo no tenía muy claro el tema del metro.

A ver si mañana consigo un mapa ( o varios ) y así me muevo con más independencia. Preguntar ayuda muchas veces, pero cuesta porque te hablan en japonés siempre, así que te quedas con las señas. Interés le ponen, uno incluso ha hecho ademán de llamar por el móvil para preguntar, cosa que le dicho que no hacia falta, después de coger el plano e intentar orientarse un rato él mismo.