(sin acentos)

Alquile una bicicleta y recorri la zona de templos del lado este de la ciudad, donde se concentran la mayoria. Me fue de gran ayuda el resumen de RdP sobre los principales templos a visitar para poder hacer toda la ruta. A esta ruta se la conoce como camino de la filosofia y en total visite 5 templos, de los mas de 20 que debe haber. Especialmente interesante el de Kiyomizu-dera.

Un calor abrasador con una sensacion de humedad altisima. Perdi la cuenta de los litros de Aquarius que bebi. Y todo por no hacer lo que hacen los lugarenyos. Llevar una toallita para ir secandose el sudor con lo cual la sensacion de calor se reduce muy drasticamente. Visita a la farmacia tambien para comprar proteccion solar, factor 50, y que al ponertela da  sensacion de frescor.

Llegue al ultimo templo corriendo para poder entrar antes de que cerraran las puertas. La verdad que al final, ya va uno un tanto saturado de templos, sobretodo porque las traducciones al ingles acaban con el panfleto de 3 hojas que te dan al sacar el ticket. Aun asi muy recomendable, en especial por los momentos en los que he podido ver ceremonias religiosas de los monjes, cantando y haciendo sus liturgias.

Camino de la filosofia - Kiyomizu-dera

Camino de la filosofia - Kiyomizu-dera

Tras devolver la bici, haciendo Kyoto de Norte a Sur en menos de media hora, me voy a la zona de Gion, a ver si hay suerte y vuelvo a ver alguna gheisa, de verdad, cosa que no sucedio.  Lo que si se vieron durante el dia fueron muchas turistas vestidas como geishas y perseguidas por los turistas para hacerse fotos.

Pseudogeishas

Pseudogeishas

En cuanto a la comida, fue a base de tentempies varios en los puestos para turistas. Lo mejor del dia, esta especie de lionesa fria con cierto sabor a limon, superrefrescante.

Lionesa japonesa

Lionesa japonesa

Paseando por la zona ya por la noche me encontre con una pareja italiana (Claudio y  Jenny) que conoci en Tokyo y quedamos para tomar una copa despues. Les lleve a la zona de Ponto-cho, que son dos callecitas junto al rio, en una de ellas apenas se pueden extender los brazos de lo estrecha que es y que estan colmadas de restaurantes, bares y locales de entretenimiento. Estuvimos charlando un buen rato y arreglando el mundo, y nos quedo bastante bien, a falta de deshacernos de Berlusconi y sus dadarias.