Qibao si es una zona de la ciudad en la que sigue habiendo edificios típicamente chinos, aunque restaurados eso sí, pero las calles son estrechas y cada casa no es una tienda para turistas, sólo 2 de cada 3 y la otra es un museo o una exposición:

Qibao

Qibao

Destacaban sobretodo los puestos de comida que tenían un olor muy intenso y particular, no era desagradable pero sí que muy penetrante.

Puestos de comida callejeros

Puestos de comida callejeros

De ahí fui a ver el templo mayor de la ciudad, Longhua, que además tiene una pagoda altísima fuera. Tradicionalmente las pagodas es donde se guardaban los objetos sagrados de culto, no acabo de entender lo de tener la Pagoda fuera de los muros del templo.

Templo y pagoda Longhua

Templo y pagoda Longhua

Paseo por los alrededores del estadio olímpico, que sólo tiene 80.000 localidades, o sea, más pequeño que el Camp Nou, y eso que es nuevo, y por la zona de Hengshan Rd, donde se concentran las embajadas y los bares de copas ( sucede lo mismo en Beijing, ¿que conclusión se puede sacar del personal diplomático? ).

Aprovechando que anochece pronto, sobre las 7, me fui a hacer una sesión de fotos del Pudong de noche, desde el Bund:

Vista nocturna del Pudong

Vista nocturna del Pudong

 y del propio Bund:

Vista nocturna del Bund

Vista nocturna del Bund

y después fui a cenar al restaurante Barbarrosa, donde había estado algún dia anterior. Estuvo bien la cena, la mayoría de platos eran de influencia árabe.

Cena árabe en Barbarossa

Cena árabe en Barbarossa