Mañana lluviosa lo cual no era obstáculo para que la calle comercial estuviera llenísima de gente, y cada uno con su paraguas, la de ojos que debieron perderse esa mañana…

Era mi último día completo en Shanghai y me quedaban algunos lugares emblemáticos por ver así que me fui bien tempranito para Jan’in Temple. Al llegar veo una larga cola que acaba en las paredes del templo y pienso que es para sacar el ticket para visitar el templo, pero no, era para comprar Mooncakes, unos pastelitos típicos que son especialmente buenos los que se compran en templos y que se regalan las familias para celebrar la luna llena.

Yin'an temple

Yin'an temple

Tras visitar el templo me pongo a caminar hacia el Museo de Shanghai. Sólo hice un par de fotos por fuera y seguí, y empezó a llover con fuerza así que me refugié a hacer un tentempié en un Starbucks. Cuando aflojó me puse en marcha y al poco rato llegué al Mercado de las copias.

Me habían comentado que Hillary Clinton, tras una visita a Shanghai, había pedido su cierre y que se le había hecho caso. Nada más lejos de la realidad. Lo único que han hecho es poner cartelitos para pedir que se respeten los copyrights y trademarks, menudos son los chinos. ¡Qué iban a hacer con toda la producción!

Campaña informativa anti-piratería :-)

Campaña informativa anti-piratería🙂

El mercado hay que decir no es un mercado callejero ni nada parecido, son las 5 primeras plantas de un edificio comercial en la calle principal de Shanghai, o sea, que ni se han molestado en esconderlo un poco.

Y dentro del mercado la locura, el precio inicial que te piden es 5 veces el que están dispuestos a cobrarte así que hay que negociar duramente. La verdad es que se llega a perder un poco la perspectiva y recuerdo no haberme comprado una camisa por una diferencia de un euro, sobre un total de  4 o 5, claro en porcentaje era mucho, pero en términos absolutos…

Si te paseabas por allí y escuchabas los regateos, la verdad era para partirse de la risa. Había un italiano gritando: “How long is it going to take?” (¿cuánto tiempo nos va a llevar), refiriéndose a que sabía que el chino al final aceptaría su precio y que simplemente estaba demorando el cierre de la compra.

Al principio uno empieza comprando con prudencia pero poco a poco cuando se van viendo los precios y que las telas son de buena calidad, pues arrea uno con todo y al final hasta con una maleta para meter todo lo que se ha comprado. Y había casos mucho peores, que seguro que pagaron sobrepeso en el avión.

Después de tan arduas negociaciones, y pasando por People Square y algunos de sus edificios relevantes:

People Square Park

People Square Park

 al hotel a ducharse y a cenar, en un restaurante italiano, el Tartufo, cerca del hotel, porque al que quería ir, M on the Bund, no me daban mesa hasta las 22h.

De ahí me fui para Hengshan Rd, a la zona de ocio nocturno, mucho más tranquilo que Hong Kong, pero con bastante movimiento también y acabé en un local grande con terraza al aire libre que se llamaba Viva Zapata y cuyo slogan era, en castellano, “Cada día es fiesta”. Allí fue donde me enteré via SMS del nacimiento del petit Gerard, felicidades OA!

Había noche de tequila gratis. Muy curioso el sistema de reparto, una gogo se subía a la barra con una botella y el quería beber se acercaba y la gogo desde la barra le soltaba un trago directo al gaznate. ¡Muy divertido el local!

Viva Zapata: free tequila

Viva Zapata: free tequila