Los que me estuviérais envidiando por estar disfrutando del verano australiano, podéis dejar de hacerlo, porque llevo una semana con 6 de 7 días en los que llueve en algún momento del día y a veces torrencialmente. A la llegada de Tasmania, a las 6 y media de la mañana, lluvia es lo que me esperaba en el puerto así que a una cafetería a esperar el primer tranvia, media horita, a resguardo de la lluvía.

Por cierto, en las cafeterías y bares australianos no hay periódico a disposición de los clientes, así que si os encontráis uno en la mesa, no lo cojais, el dueño se enfada.

Dejé las maletas en el hotel, y me fui a visitar el centro de la ciudad, empezando por St. Paul Cathedral, que está junto al hotel y que es en su interior de un colorido sorprendente. Si Ken Follet la ve, le escribe un libro de lo menos 1000 páginas:

St.Paul's Cathedral

St.Paul's Cathedral

Varios mercadillos en Federation Square, un centro artístico-comercial justo al lado, y de camino a la National Gallery, que es de entrada gratuita y donde vi sólo la exhibición temporal de arte contemporáneo neozelandés.

Todavía con lluvia a ver el Royal Botanic Garden, donde la gente practica deporte a su alrededor, y que tiene flores realmente espectaculares:

Royal Botanic Garden

Royal Botanic Garden

De ahí al memorial por los caídos en la I Guerra Mundial, donde aún se celebra una ceremonia en su honor a mediodía:

Memorial I Guerra Mundial

Memorial I Guerra Mundial

Con el tranvia, es fácil llegar a cualquier lugar así que me fui a St.Kilda, que es barrio playero y un tanto bohemio de la ciudad, donde hay tiendas de moda originales,

Aucland St. en St. Kilda

Aucland St. en St. Kilda

pastelerías,  restaurantes, parque de atracciones y casas de arquitectura colonial:

Casa colonial en St. Kilda

Casa colonial en St. Kilda

y el paseo por la playa, donde había algún despistado bañándose, y un montón de gente haciendo kitesurf, ofrece vistas de la ciudad como esta:

Skyline de Melbourne desde St.Kilda beach

Skyline de Melbourne desde St.Kilda beach

Y por la noche, cena en el barrio griego, que consta de 4 restaurantes griegos, contados, rodeados de decenas de restaurantes asiáticos, que se han extendido desde Chinatown, originalmente en la calle colindante.