Cielo totalmente despejado esta mañana y claro un sol de justicia desde bien temprano sobre toda la ciudad. No obstante, y a pesar de estar en el trópico, junto al mar y con altas temperaturas no se da la sensación de calor pegajoso que tenemos en Barcelona.

Y con este tiempo de lujo, hoy tocaba visitar la Gran Barrera Coral. Según nos han dicho, a diferencia de la Gran Muralla China, la Gran Barrera sí que se puede ver desde el espacio. Y en base a eso, y a la idea que me había hecho yo mismo, esperaba que los arrecifes emergieran por encima de la superfície del mar. Pero no es así, o al menos, no en las dos zonas a las que nos han llevado para hacer las excursiones.

El Gran Arrecife de Coral está ahí abajo

El Gran Arrecife de Coral está ahí abajo

Una vez en cada uno de los arrecifes, y equipados con aletas, tubo, gafas y traje de neopreno, al agua a disfrutar de los paisajes submarinos. Realmente espectaculares las vistas de los bosques de coral de todo tipo y de tamaños espectaculares. Pero lo más asombroso de todo es la cantidad de peces que he podido llegar a ver peces loro, luna, almejas gigantes e incluso un tiburón de más de un metro que no se ha quedado mucho rato en cuanto han empezado a proliferar los visitantes.

El tiempo se ha pasado volando, a base de perseguir algunos peces que jugaban conmigo. Me dejaban seguirlos un buen rato sin molestarse y cuando parecía que iba a llegar a tocarlos, en dos coletazos ponían agua de por medio y se metían entre los huecos del arrecife o iban a aguas más profundas donde con el neopreno no podías bajar porque hacía de flotador.

En el Gran Arrecife de Coral

En el Gran Arrecife de Coral

En el viaje he conocido a una pareja de alemanes, que han querido practicar su español conmigo, y que aprovechan su reciente jubilación para viajar por Nueva Zelanda y Australia. Y también a un holandés que ha estado haciendo parte de su proyecto final de carrera en Melbourne y que ahora está viajando por Australia.

Y por la noche, y todavía sintiendo el agua en el cuerpo después de todo el día en el agua, a cenar y probar un plato típico, el cocodrilo. Me ha gustado, es de color blanco como el pollo, pero de textura más parecida a la ternera y con un sabor que recuerda al pez espada.

Cocodrilo a la menta y mango

Cocodrilo a la menta y mango

La verdad, me ha dado pena pedir canguro después de mi experiencia con ellos el otro día.