Tras mucho tiempo de intentarlo hoy he salido de viaje con mis padres a Galicia. No es el viaje más exótico, ni el más largo pero es muy especial para mí por muchos motivos.

El vuelo con Ryan Air, ha ido como la seda. La maleta facturada ha llegado y las no facturadas han podido subir al avión sin pagar el impuesto revolucionario de 40€. No deja de ser curioso ver a un montón de pasajeros delante del mostrador de facturación con sus maletas abiertas, moviendo cosas de una maleta a otra, o haciendo espacio para el bolso de mano.

El coche de alquiler ha sido una grata sorpresa, un BMW Serie 1, que rueda genial cuando aprendes como se pone en marcha. Te indica la marcha que has de poner de las seis que tiene, lo cual es útil si el coche que conduces habitualmente hace mucho más ruido y lo conduces de oído.

La primera parada del viaje ha sido Lugo. Hemos paseado por el núcleo antiguo de la ciudad, que está rodeado por murallas, de la época romana, y en bastante buen estado, incluso se puede caminar por encima a lo largo de toda la circumferencia.  La catedral y el barrio antiguo han completado el paseo.

Ayuntamiento de Lugo

Ayuntamiento de Lugo

Mondoñedo está de camino a la costa desde Lugo y hemos hecho una parada rápida para dar una vuelta por el pueblo y ver la Iglesia y la plaza del pueblo.

Rosetón de la Iglesia de Santa María en Mondoñedo

Rosetón de la Iglesia de Santa María en Mondoñedo

La última etapa ha sido Foz, en la costa cantábrica, donde teníamos el hotel. Hemos intentado caminar por el paseo marítimo pero hacia una ventolera importante y ha sido un micropaseo. Eso sí la zona estaba muy concurrida de gente que salía a dar su paseo diario anticolesterol.

Foz

Foz

Por  cierto, el calor no ha llegado todavía a Galicia. Los 35º de Barcelona, se han convertido en 16º en Lugo… traer toalla de playa ha sido una demostración de optimismo que sólo supera ZP.  Espero que mejore.