Último día de viaje y carretera hacia Finisterre (Fisterra en gallego). Y por supuesto no estaría un viaje a Galicia completo sin lluvia así que el último día empezó mojado, pero apenas unos kilómetros. El Sr.TomTom se despista con las nuevas carreteras y entre unas cosas y otras acabamos bordeando la costa y pasando por muchos pueblecitos de la Costa da Morte. Al final dos horitas para llegar desde Santiago a Fisterra entre la carretera, las obras y la niebla que nos acompañó gran parte del camino.
El Km 0 está en el fin del mundo

El Km 0 está en el fin del mundo

A la llegada al faro de Finisterre realmente la sensación, por la niebla, era de haber llegado al fin del mundo. Y si no era aquello no andaba lejos porque no se veía nada a bien pocos metros de la costa aunque al poco rato se deshizo la niebla.

El faro de Finisterre

El faro de Finisterre

Me sorprendió la tradición de los peregrinos de quemar allí sus calcetines u otra prenda de ropa. La verdad que quemar los calcetines debe ser más ecológico que lavarlos después de semejante caminata.

En el fin del mundo

En el fin del mundo

 

Y más allá del faro y al borde del acantilado, había un japonés vestido con un traje tradicional, sombrero de paja y bandera japonesa que estaba grabándose a sí mismo mientras soltaba una perorata de impresión, con una lata de cerveza en la mano, a falta de sake.

Un japonés en Finisterre

Un japonés en Finisterre

La comida en el puerto de Fisterra para olvidar: arroz pasado, un trozo de estropajo por allí, el pulpo durísimo, la lechuga de la ensalada sin lavar y un pelo en el helado del postre. El restaurante se llamaba A Piedra do Rei, pasad de largo, cualquier otro sitio no puede ser peor.
 
Haciendo tiempo para la hora del vuelo, paseo por Noia, junto a la ria que a estas alturas ya no sorprende demasiado.

Momento cómico en el aeropuerto cuando en la sala de espera para embarcar llega una chica que llevaba puestas 5 camisetas y 3 pantalones. Los enseñó haciendo un video con su compañera de viaje. Había necesitado hacer espacio en la maleta no para que le cabiera en el medidor de Ryanair sino para hacer sitio a 3 panes y 1 queso. Supongo que es la decisión acertada porque comerse los panes allí no hubiera sido tan fácil y los calores de la digestión hubieran sido los mismos.

Y Ryanair que no para de buscar nuevos sistemas para incrementar sus ingresos, anuncia nada más despegar los cigarrillos “Smokeless”, que se pueden utilizar en el avión, ya que no necesitan encenderse, solo se inhalan, tienen la misma nicotina que un cigarrillo normal y se pueden usar tres veces. La ciencia avanza que es una barbaridad…pero creo que no siempre hacia adelante.

Y el acabose, Lotería Ryanair de rasca y gana, más que un vuelo esto empieza a parecer una reunión de ventas de todo tipo de artículos. Parece que hay que ingeniarselas para mejorar los resultados de la empresa y cualquier cosa sirve. ¿A qué legislación estarán acogidos? Mmmmm….

El siguiente producto que anuncian es una guía de viaje de Barcelona que además de información de interés sobre la ciudad y descuentos por un valor, según dicen, de más de 100€, por lo que más que una guía de viaje es ¡una inversión oiga!

Y después tarjetas de móviles, más que si nos descuidamos nos montan una reunión de tuppersex…

Y finalmente llegada a Barcelona, a recoger el equipaje y para casita que mañana toca trabajar.

En resumen un viaje muy especial, que espero tenga siguientes ediciones…Italia, el Danubio quizás… Ha sido divertido después de 8 años viviendo fuera de casa pasar toda una semana con mis padres teniendo más tiempo para hablar y compartir historias y anécdotas entre mariscada y mariscada a lo largo de 1385km de carretera y otros tantos a pie.

De vuelta a casa

De vuelta a casa