En Kanchipuram 5 eran los templos que según la guía valía la pena visitar. En cuatro de ellos intentaron timarme, sólo en uno lo consiguieron y fue a sabiendas porque el estafador me pedía 5 INR y se las hice sudar tanto que se las dí. En tres de los casos, incluído el exitoso, la excusa era la cámara de fotos. En muchos templos, en lugar o además de la entrada para visitarlo, te piden si llevas cámara de fotos que saques un ticket adicional. Así que en templos donde no se exige este ticket aparecen los listillos que se acercan a los turistas para pedirles la tasa. Es fácil deshacerse de ellos, sólo hay que pedir que te den el recibo y cuando te dicen que no hay recibo: “No receipt, no money…”.

El otro caso de estafa era más preocupante. En el templo había un cartel enorme, en inglés, que decía que la visita a las zonas no reservadas para hindús era gratuita así como el hacer fotografías. Pasado ese cartel, y leído, se acerca uno de los guías y me dice que la entrada son 150 INR. La carcajada resonó en todo el templo y cuando me recuperé le dije que saliera a ver el cartel que había en la entrada. El hombre todavía tuvo la sangre fría de indignarse por mi incredulidad y llevarme hacia otro cartel, también en inglés, que indicaba el principio de la zona reservada a hindús a donde no se entraba ni con entrada, ni sin. El tipo insiste en que le siga y como no lo hago el que me sigue es él a mi, de cerca y todavía pidiéndome dinero, hasta que le digo que se largue y me acerco a uno de los sacerdotes a explicarle lo sucedido. Cuando el hombre vio que me acercaba a uno de los sacerdotes, simplemente desapareció, no le volví a ver y era fácilmente detectable porque iba todo pintado de color púrpura. El sacerdote, superamable, me dijo que el tipo era habitual pero que realmente era guía y poco podían hacer.

Es la primera vez que me alegro de no hablar su idioma porque más de uno de los timadores blasfemó en voz alta. Si a alguien de la familia le pitaron los oídos estos días, ese era el motivo.

Y el pobre fulano que le di las 5 INR realmente se lo curró. Realmente el que intentó timarme fue su abuelo, que según decía vivía en el templo y también me pidió el impuesto de la cámara. Misma respuesta por mi parte y el tipo me ofrece entonces abrirme algunas partes cerradas para poder hacer mejores fotos, pero le digo que no hace falta, que estoy casi sin batería (no era cierto). El tipo entonces se enfada realmente y amenaza con echarme del templo pero en lugar de eso se va y me manda al nieto que estaba por allí. El nieto de entrada se identifica como en las películas americanas de extraterrestres: “Me, friend” y me pregunta de donde soy. Entonces me dice que tiene muchos amigos españoles y como de carretilla me suelta la lista de las 17 comunidades autónomas españolas (en serio) y me enumera las Islas Baleares….Lo paré cuando empezó con las Canarias…Vuelta al tema de la cámara y misma respuesta…”No receipt,…” El tipo se vio tan apurado después de que yo le dijera que su abuelo no era muy correcto que me pide que le siga a por el recibo…Ni de broma. Así que me dice que le espere allí que ahora lo trae. El hombre se fue a dar vueltas por los distintos edificios del templo buscando al que tendría el talonario. Curiosamente no fue a la oficina del templo que estaba al lado. Pero después de dar tanta vuelta volvió con el recibo y le di las 5 rupias. Y ya para dar fe de lo infatigables que son, empezó entonces a preguntar sobre mi ruta y si tenía hotel. Entonces le digo que pregunta demasiado y damos por finalizada la charla. Con el abuelo me crucé a la salida del templo y no me dijo ni media palabra aunque me despedí con un “good afternoon, sir, good bye”

Ya que sale el tema de las cámaras, me parece extraño que cobren diferente por una cámara de vídeo y una de fotos porque la mayoría pueden hacer también vídeo, supongo que es un criterio como otro, como la prohibición de hacer fotos con flash o usar trípode, que entiendo como que se pueden hacer fotos pero que no acaben de salir del todo bien para seguir vendiendo postales, pósters y otros souvenirs. Supongo que a medida que las cámaras mejoran, estas restricciones dejan de tener sentido.

En otro post, las fotos del día.