Como buen hermano mayor… mientras no se demuestre lo contrario… no podía dejar de visitar a mi hermano que vive ahora en Londres. Lo primero que me encontré fue una larguísima cola para pasar la aduana en el aeropuerto de Stansted y como los que estábamos en la cola no eramos británicos la cola era más bien un apilamiento de gente. Algo más de suerte tuvieron los que se pusieron a la derecha de la cola para pasar la aduana con el nuevo sistema automática que lee el pasaporte electrónico. Estos fueron bastante más rápido aunque al final cerraron el auto-checkin aduanero y los desviaron a un mostrador.

El tren de Stansted es la manera más cómoda de llegar al centro de Londres. Si se saca el billete adelantado es algo más barato pero como no tenía la certeza de llegar a tiempo de coger el último tren ( y tener entonces que ir en autobús ) lo saqué en la propia estación del aeropuerto. El tren te deja en la estación de Victoria y de allí hasta Candem mediante un par de autobuses ya con mi sufrido guía local que me vino a buscar a la estación.

Aunque la temporada de Navidad debería haber finalizado, todavía en muchas calles no se había quitado la decoración supongo que para mantener el ambiente navideño durante las rebajas y mantener las ventas altas.

Entre las muchas tiendas, una muy original es la tienda M&M’s, dos plantas completas dedicadas a la venta de M&M’s de todos los colores y en todo tipo de envases. Tampoco faltan los guiños a la cultura británica con simpáticas mascotas M&M caracterizadas como un guardia de Buckingham Palace, la Reina o los mismísimos Beatles.

Por toda la ciudad hay multitud de marcadores electrónicos indicando el tiempo que falta para que empiecen los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

El mercado de Candem es muy heterogéneo y se pueden encontrar todo tipo de artículos de lo más original. Realmente vale la pena pasearse un par de horas por el mercadillo a curiosear en los diferentes establos que configuran el mercado. Hay tiendas muy curiosas como Cyberdog, que no dejan indiferente a nadie,… o mejor dicho.. a nadie que se atreva a entrar. Y si llegas hasta la última planta sótano…. Tendréis que ir para verlo porque no dejan hacer fotos en la tienda. Y en los alrededores las fachadas de las tiendas también son de lo más original.

La noche de Londres es muy animada y por todas las calles del SOHO y sus alrededores se ve a la gente con sus mejores galas, tanto las chicas con sus vestidos ajustados y cortos y sus zapatos de tacón, como los chicos con sus coches deportivos incluso con matrículas personalizadas…

Como visita ideal para un par de ingenieros nada mejor que Greenwich. Donde además de tener el meridiano 0º trazado en el suelo hay todo un museo dedicado a la navegación, la determinación de la posición durante la travesía y la cartografía y el primer sistema para que los navegantes del Thames sincronizaran su reloj.

Para completar la visita, tenía pendiente de ver el cambio de guardia en Buckingham Palace, que es de los eventos más multitudinarios que uno puede ver en Londres y que realmente resulta difícil de ver si no se llega pronto y se sitúa uno junto a la misma verja del palacio pues todo sucede en el patio del Palacio.

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