Lucca es un pueblecito a casi hora y media de Florencia en tren. Es un pueblo muy bien conservado de calles estrechas y peatonales salpicado de edificios clásicos y más iglesias por metro cuadrado que en Sevilla, que ya es decir. A priori debía ser un pueblo tranquilo pero no lo es tanto desde el momento en que se celebra en el pueblo el festival del comic y el cine que dura dos semanas. En esas dos semanas el pueblo es literalmente invadido por ordas de otakus y todo tipo de personajes de cómic y películas que organizan todo tipo de actividades relacionadas mientras se dejan fotografiar por los sorprendidos turistas.

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Al principio la invasión había de parecer que iba a romper el encanto del pueblo pero no dejaba de tener su encanto el ir encontrándose con toda esta juventud disfrazada en cada rincón.

La gastronomía de la región es fabulosa, no dejéis de probar el “Menestrone de farro”, una especie de potaje que lleva además de farro (no muy conocido aquí o al menos yo no lo conocía), alubias y garbanzos. El otro plato muy publicitado en los menús de los restaurantes es un filete del cual yo probé la versión light, porque puede llegar a pesar hasta 800g, y que te sirven poco hecho.

Por lo demás, el pueblo es encantador y recuerda a Florencia en su estilo arquitectónico. Tiene también ruinas romanas lo que hace que en algunas de sus iglesias se mezclen estilos en diferentes profundidades. Visita obligada a la plaza del Anfiteatro, que es totalmente cerrada salvo por pequeños callejones que dan entrada a la misma. No es la mejor foto panorámica, la plaza no está sacudida por un terremoto, pero aquí os la dejo algo mayor que en el slideshow

Piazza del Amfiteatro