Poco más de cuatro meses en Australia y unos cuantos viajes previos dan para una primera perspectiva de como funcionan aquí las cosas. Lo que primero llama la atención es naturalmente lo que resulta diferente a lo que uno conoce.

Lo más sorprendente es la atención al cliente. Todos los españoles tenemos grabado en el subconsciente aquello de “y si no queda satisfecho le devolvemos su dinero” que viene a ser el Leitmotiv de El Corte Inglés. Pues bien, aquí ese mensaje que representa la excelencia en la atención al cliente, no es la excepción sino la norma. Que has comprado un producto y lo quieres devolver, pues aquí está su dinero, “no worries”. Que hay una oferta para titulares de la tarjeta cliente pero después de pagar te das cuenta que no has mostrado la tarjeta cliente al pasar por caja, no pasa nada, le hacemos el descuento aunque se haya dejado la tarjeta en casa, y le damos el dinero en metálico aunque pagaste con tarjeta de crédito.

Hay una oferta de dos semanas gratis en la piscina para probar el servicio, municipal, y un mes gratis si un amigo se apunta referido por ti… genial.. pues venid la pareja gratis las dos primeras semanas, y luego uno gratis el primer mes. Y claro, el que paga que sea el que tiene descuento por estudiante.

El transporte público también tiene sus particularidades. Recientemente, muchos de los bonos de transporte se han sustuituido por una tarjeta prepago contactless, la Opal Card. Se pica tanto al entrar como al salir tanto en el bus como el tren y ferry. El pago se hace según el trayecto y existen también diferentes zonas, como en Barcelona. Lo novedoso para mí es que el domingo el transporte público tiene tarifa plana, 2.5$ el día completo, todos los transportes, todas las zonas. Perfecto para que la familia salga junta a disfrutar el día sin congestionar el centro de la ciudad y los lugares de ocio. Pero claro, eso quizás no basta para incentivar el transporte público así que porque no hacer gratis todos los viajes a partir del noveno dentro de la misma semana. Si haces dos viajes cada dia laborable, el viernes y el resto de la semana viajas gratis (incluyendo el domingo). Caray, tendría que ir al centro a hacer una gestión rápida en el banco…¿por qué pagar ida y vuelta? Lo que ayuda es que pagues la ida, hagas tu gestión en menos de una hora y la vuelta no la pagues. El balance global es que si usas el transporte poco el precio es correcto pero si lo usas mucho sale realmente barato.

Pero donde más he notado la diferencia ha sido en la administración pública más pura y dura. Siempre me acordaré en mi segundo viaje a Australia, cuando vine para activar el visado y me hice la tarjeta Medicare, el equivalente a la Seguridad Social en España. El trámite tardó exactamente 10 minutos. Lo necesario para que la funcionaria que me atendió introdujera en el ordenador mis datos e hiciera una copia de mi visado y de mi pasaporte. Salí con mi tarjeta provisional en la mano. La definitiva me la mandaron por correo en unos días. Y no, eso no es una excepción. Otros trámites que he realizado han sido igual o más ágiles. Solicité mi NIF y todo el proceso fue por web. El número me llegó por correo en una semana, vamos que si algo puede mejorar es Correos pero hacienda, la ATO (Australian Tax Office) funciona como un reloj. Y para ser autonómo, hay que solicitar el ABN (Australian Business Number), pues todo el proceso por la web, con tu número en pantalla al final del proceso, que dura 10 minutos, y totalmente gratuito. O sea, que aquí empezar a trabajar es gratis y es fácil. Todo lo contrario que en España que hay que empezar pagando autónomos.

Como indicaba en el título todo es relativo… el otro día estuve en una sesiones profesionales en las que participaban altos cargos de diversas entidades públicas y curiosamente, la auto-crítica que se hacían de manera más o menos abierta y más o menos jocosa era la falta de agilidad de la administración pública, lo lento que era conseguir poner en marcha iniciativas de mejora y cambiar procesos. De verdad, me dieron ganas de levantarme y exclamar algo al más puro estilo de Astérix y Obélix… “están locos estos funcionarios australianos”… Si supieran como funcionan las cosas en España se jalaban de los pelos… Supongo que a todo se acostumbra uno y que la naturaleza humana nos hace cada vez querer conseguir las cosas más rápido… pero claro todo tiene un límite y siempre existirán unos ciertos procesos de control que no pueden reducirse más.

Y como siempre ha de haber una excepción, algún caso negativo también me he encontrado. Cuando se hace contrato de suministro de gas, la empresa ha de venir a revisar la instalación. Pues bien, mi suministrador, a pesar de que nos pasamos el día en casa, todavía no ha venido a hacer la revisión. Hemos recibido tres cartas, enviadas por correo, no entregadas por el técnico al encontrarse el domicilio vacío, diciendo que no les damos acceso. Además hemos llamado a la compañía varias veces explicando el caso e intentando concretar una hora pero no ha servido de nada. El Call Center, presuntamente en la India, no atina a resolver el problema o darnos una solución. Por lo menos tampoco han amenazado con cortar el suministro o algo por el estilo. Paciencia parece que sí que tienen… take it easy, mate!