Category: Kyoto


Jardines del Castillo de Nijo

Jardines del Castillo de Nijo

(sin acentos)

Saturado de tanto templo de los dias anteriores, la manyana del ultimo dia en Kyoto antes de salir para Hiroshima a ver el camino de Bambu, y el castillo de Nijo y hacer algunas compras por la zona comercial de Teramuchi.

Tras un par de horas de tren, llego a Hiroshima y me encuentra una autentica marea humana de seguidores de los Hiroshima Toyo Carpa que van a animar a su equipo. La proporcion de mujeres era mucho mayor que en el futbol espanol. A pesar de ganar el partido, circulaban sin alboroto, de no ser por el atuendo podian haber venido de cualquier sitio.

Hiroshima Toyo Carpa

Hiroshima Toyo Carpa

Despues de hacer checkout en el hotel, a escasos metros de la estacion, cojo el tren para Miyajima, para ver la isla donde esta el Tori flotante. Los templos de la isla ya estaban cerrados y el teleferico ya no funcionaba pero aun asi subiendo un poco la montana las vistas eran estupendas y el Tori iluminado pues que os voy a contar…

Tori flotante

Tori flotante

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(sin acentos)

Alquile una bicicleta y recorri la zona de templos del lado este de la ciudad, donde se concentran la mayoria. Me fue de gran ayuda el resumen de RdP sobre los principales templos a visitar para poder hacer toda la ruta. A esta ruta se la conoce como camino de la filosofia y en total visite 5 templos, de los mas de 20 que debe haber. Especialmente interesante el de Kiyomizu-dera.

Un calor abrasador con una sensacion de humedad altisima. Perdi la cuenta de los litros de Aquarius que bebi. Y todo por no hacer lo que hacen los lugarenyos. Llevar una toallita para ir secandose el sudor con lo cual la sensacion de calor se reduce muy drasticamente. Visita a la farmacia tambien para comprar proteccion solar, factor 50, y que al ponertela da  sensacion de frescor.

Llegue al ultimo templo corriendo para poder entrar antes de que cerraran las puertas. La verdad que al final, ya va uno un tanto saturado de templos, sobretodo porque las traducciones al ingles acaban con el panfleto de 3 hojas que te dan al sacar el ticket. Aun asi muy recomendable, en especial por los momentos en los que he podido ver ceremonias religiosas de los monjes, cantando y haciendo sus liturgias.

Camino de la filosofia - Kiyomizu-dera

Camino de la filosofia - Kiyomizu-dera

Tras devolver la bici, haciendo Kyoto de Norte a Sur en menos de media hora, me voy a la zona de Gion, a ver si hay suerte y vuelvo a ver alguna gheisa, de verdad, cosa que no sucedio.  Lo que si se vieron durante el dia fueron muchas turistas vestidas como geishas y perseguidas por los turistas para hacerse fotos.

Pseudogeishas

Pseudogeishas

En cuanto a la comida, fue a base de tentempies varios en los puestos para turistas. Lo mejor del dia, esta especie de lionesa fria con cierto sabor a limon, superrefrescante.

Lionesa japonesa

Lionesa japonesa

Paseando por la zona ya por la noche me encontre con una pareja italiana (Claudio y  Jenny) que conoci en Tokyo y quedamos para tomar una copa despues. Les lleve a la zona de Ponto-cho, que son dos callecitas junto al rio, en una de ellas apenas se pueden extender los brazos de lo estrecha que es y que estan colmadas de restaurantes, bares y locales de entretenimiento. Estuvimos charlando un buen rato y arreglando el mundo, y nos quedo bastante bien, a falta de deshacernos de Berlusconi y sus dadarias.

Día 8: el acabose…

Con especial cariño, para DBC. No podía fallarte…

Costum play girls

Costume play girls

Una prueba más de que la gente en Kyoto es más sociable. He de decir también que el tipo del local de al lado me ha echado de la puerta diciendo que sólo era para japoneses. Algo que también es habitual en Kyoto según dice la Lonely Planet

Día de traslado. He llegado a la estación con mucha antelación y he cambiado el billete para salir media hora antes, sin ninguna pega y en dos minutos. Tren lleno de españoles, se nos oye por donde vamos…

Justo llegar a Kyoto, visita a la oficina de turismo donde me han surtido de mapas y directo a la torre de Kyoto que está enfrente. Es más bajita, 131 m, con el mirador a 100m pero con un día claro como el de hoy y siendo una ciudad más pequeñita se veía todo Kyoto.

Kyoto desde su torre

Kyoto desde su torre

Comida 100% japonesa en un pequeño restaurante en el sotano del edificio de la torre: ternera en salsa, con arroz y huevo.

Tras un trayecto de 4 paradas de metro con un transbordo check-in en el hotel junto al río, donde el botones habla 4 palabras de español,  y a patear.

La primera impresión ha sido divertida, pasaba por delante de construcciones grandes de estilo japonés que parecía que fueran templos pero no cuadraban con el plano y es que eran casas particulares, impresionantes de verdad. Luego he llegado a la zona de los templos y he podido ver un par de ellos antes de que empezara a oscurecer.

Heian Jingu

Heian Jingu

Lo que también me ha sorprendido es la efusividad de la gente, tanto para ayudarte cuando te ven mirando el mapa o delante de la máquina de billetes del metro, como un señor de Osaka que se me ha presentado solemnemente con toda su familia y en correcto español  cuando me ha oído comentar a un chico de Singapur que era de Barcelona. La hija del señor ha grabado en vídeo los 10 minutos que, hemos estado hablando. Da la impresión que los que hablan inglés les encanta cuando tienen la oportunidad de practicarlo y la verdad es que a mí en Barcelona también me pasa.

En general, Kyoto al lado de Tokyo es casi un pueblo y se nota, la gente es más relajada y sociable e igual de serviciales. Un estudiante japonés de literatura inglesa practicamente me ha acompañado hasta el hotel y no dejaba de comentar, explicar y preguntar cosas, incluso me ha dado su teléfono por si tenía cualquier urgencia mientras estaba en la ciudad.

Ya anochecido en la zona de Shijio, he cenado Yakitori ( pinchitos variados ) con un profesor de piano de la universidad de Montreal que pasa sus vacaciones de Navidad en La Gomera.  Por la zona he visto varias geishas auténticas, acosadas alguna por un grupo de turistas. Y como colofón de la noche, en un Pub irlandés he conocido a Sean, un inglés aprendiz de mago que ha estado haciéndome trucos de magia con cartas y monedas, la verdad que era habilidoso y además divertido en la puesta en escena, lástima que la luz era muy mala y no he podido grabarlo.

Sean, el mago

Sean, el mago