Category: Tasmania


Y aprovechando un cierto jetlag que se ha manifestado de forma tardía, aquí os dejo las rutas de trekking que registré con el GPS de montaña.

La primera, del día 8 de viaje, en las Mountain Fields para ver las Byron Falls y las Russell Falls pasando por el Giant Tree Forest:

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1366111

La segunda, del día 13, al Pinnacle (Wonderland Lookout) en los Grampians, entre Ballarat y Portland:

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1366118

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Hoy tenía un día ajustado si quería hacer todo lo que me proponía, así que me levanté a las 7 y en menos de una hora ya estaba en camino. Mi primera parada era la oficina de reservas de Seaplane Strahan Tours donde había reservado para hacer un vuelo sobre Mt. Cradle y la Acropólis( buscadlo en Internet, vale la pena, de verdad). Desgraciadamente por el mal tiempo y por falta de pasajeros el vuelo no estaba disponible pero sí otro en hidroavión por la bahía de Strahan y el río Gordon, amerizaje incluído en el río. El vuelo iba a ser en una hora y media así que me fui a desayunar a una terracita cercana donde en un descuido para coger servilletas los pájaros casi se comen mi desayuno. Una turista en la mesa de al lado lo evitó.

Bien desayunado y con una hora por delante me fui a Hell’s Gate, la entrada de la bahía de Strahan, donde había unos chavales bañandose, según ellos el agua estaba templada. Yo no me lo creía pero lo comprobé…. Mientras hacía una foto de una almeja gi¡gante, una ola traidora me remojó hasta los tobillos,…. y el culete, me pilló en cuclillas. Y sí, estaba templada…

Hell's gate

Hell's gate

El vuelo en el hidroavión fue interesante, pude ver las piscifactorías en la propia bahía, las zonas donde talan árboles, y las Gordon Falls donde el agua es roja por el hierro de las montañas, es zona minera aún hoy:

Gordon Falls

Gordon Falls

Curiosos los compañeros de viaje en el avión, americanos de Silicon Valley, de luna de miel diría yo…

Gordon River desde el aire

Gordon River desde el aire

Como no había podido ver las Craddle Mountains en avión, fui hasta su Parque Nacional, en mi ruta hacía Devonport, pero el tiempo no acompañaba en absoluto y durante todo el camino llovió y cuando he llegado al parque y cogido el Shuttle, bajo la lluvia, torrencial en algunos momentos, las nubes cubrían la mitad de la montaña. Aún así alguna foto:

Cradle Mountains

Cradle Mountains

y queda pendiente para otro viaje. Sólo hay que escoger uno de los 60 días al año que no llueve en Tasmania.

 

Más lluvia de camino a Devonport, donde he dejado el coche de alquiler y he cogido el ferry que me dejará mañana por la mañana en Melbourne, tras cruzar el estrecho de Bass, donde por cierto he tenido cobertura 3G durante varias horas después de dejar puerto, y la he aprovechado bien.

 

En el ferry, Spirit of Tasmania, tengo de compañero de camarote a un constructor de estudios de grabación que ha estado durante años viajando por Europa ocupándose del montaje de los escenarios de varios grupos musicales entre otros Scorpions, In Extremo y Ramstein. Son sus primeras vacaciones en 16 años, eso sí, se ha tenido que tomar un año de vacaciones por prescripción médica. También he cenado con Doug e Ian, dos moteros de 60 años con pinta de Ángeles del Infierno, que viajan con sus motos en el barco y que han recorrido Australia con ellas, durmiendo a la intemperie muchas veces, a lo largo de los años.

 

Desde Hobart, una hora de carretera hasta el Mountain Fields National Park, y allí una ruta de 2 horas para ver las Russell Falls y las Lady Byron Falls:

Lady Biron Falls

Lady Biron Falls

pasando por un bosque de Eucaplitus gigantes, de intenso aroma, este año no me congestionaré, seguro:

Tall trees Forest

Tall trees Forest

Después y conduciendo por una pista, durante 20km, hasta una montaña cercana al monte Field y hacia abajo de nuevo, llegué al lago Dobson y paseo a lo largo de su orilla.

Lo mejor del camino, la variedad de paisajes a lo largo de toda la ruta y la conducción por la pista, con mucha arena, y donde el coche culeaba, aún sin correr ( de verdad, papis, os lo prometo que no corría…)

Poquísima gente a lo largo de todo el camino a pesar de ser un parque nacional y del buen tiempo durante la mañana. Tan poca gente había que incluso pude ver un par de Pademelons salvajes, que corrieron del camino principal en cuanto me percibieron.

En la recepción del Parque, me sorprendió lo seriamente que se teman la seguridad, no sólo chequean que sabes donde vas sino que vas equipado adecuadamente. Y en muchos sitios te piden que registres en el diario del parque la ruta que vas a hacer, y cuando esperas estar de vuelta así como el número de personas en el grupo.

Para comer, una Aussie Burger, que tenía todo lo que se puede imaginar, lechuga, tomate, piña, remolacha, queso, bacon, cebolla, salsa barbacoa:

De ahí al lago Saint Clair donde apenas pude hacer un paseo alrededor del Visitor Centre, porque eran casi las 6 de la tarde.

Lake St.Clair

Lake St.Clair

Tras un ratito más de coche, y algunas vistas espectaculares:

Camino a Strahan

Camino a Strahan

llegué a Strahan, un pueblo precioso de costa, y donde tuve uno de esos “OOOppppppssss momentums” en los que el viaje se podía haber complicado. Había reservado por teléfono el hotel y avisado que llegaría después de que la recepción estuviera cerrada por lo que me iban a dejar la llave en un buzón en la puerta de la recepción. Cuando llegué, el buzón estaba vacío…Yo pensaba que había hecho la reserva del hotel enn Strahan, pero el caso es que la había hecho para otro pueblo llamado Cradle Mountains, que se llama igual que el sitio que quería visitar al día siguiente, y tantas ganas tenía que me equivoqué de pueblo. Típico de mí…Afortunadamente, tras visitar 6 ó 7 hoteles, la mayoría cerrados puede encontrar un alojamiento a un precio más que razonable para pasar la noche.

Pero claro con todo esto, el tiempo había pasado y Australia no es España, y los restaurantes cierran a las 9… Y empezaba a acordarme del viaje a Estonia, con cenas a base de ganchitos y patatas fritas. Al final encontré un restaurante donde aún servían comida para llevar, y pude comprar unas vieiras, eso sí, rebozadas, que “grilled” ya no las servían que me comí en la terraza de otro restaurante cerrado, mientras conversaba con unos turistas que estaban recorriendo Tasmania en una autocaravana y que habían viajado por Barcelona antes de que yo hubiera nacido.

De vuelta al hotel, decenas de conejos en el jardín, realmente siente uno que está en medio del campo.


La mañana la he pasado casi entera en una reserva animal especialmente dedicada al mantenimiento del Demonio de Tasmania, el cual se encuentra en serio peligro de extinción, por verse afectado por un extraño tipo de cáncer, de origen desconocido, y que además es contagioso a través de los mordiscos, muy habituales en época de celo. Si no se hace nada al respecto en unos 20 años se cree que se extinguirán. La vida media de uno de estos animales es de unos 10 años.

En la reserva se les puede ver en semi-libertad, en recintos amplios. Al ser animales carroñeros, se les tiene que alimentar. Su nombre les viene de los ruidos que hacen y que al ser oidos por primera vez se atribuyeron al mismísimo diablo. Aunque no es un animal fiero, su mordisco es el de mayor presión del reino animal:

Diablo de Tasmania

Diablo de Tasmania

Esta demonio, porque es hembra, en realidad está bostezando.

Además en la reserva había aves, canguros, wallabees y pademelons (distintos tipos de marsupial parecidos a los canguros). A los canguros tuve la oportunidad de darles de comer, y la verdad que me lo pasé genial, son la mar de mansos, siempre que no toques a sus crías cuando las llevan en la bolsa.

Canguros

Canguros

Como estaría yo de ilusionado que el responsable de la reserva me pidió permiso para sacarme fotos, así que a lo mejor en breve salgo en el folleto de publicidad de la reserva.

Ya casi al mediodía fui a Port Arthur, antigua cárcel de Tasmania que acogía a los delincuentes reincidentes y a los más temibles. Cogí la audio guía y resultó muy interesante la explicación del funcionamiento de la prisión en la que los presos trabajaban para sustentar la propia prisión e incluso construían barcos. También se aplicaron diferentes sistemas para reinsertarlos y para quebrantar a los más rebeldes.

Port Arthur

Port Arthur

Y a última hora de la tarde, y con una lluvia que iría in crescendo hasta quedar totalmente empapado, me acerqué al extremo sur, lo más cerca de la Antártida que se puede estar en Australia, para admirar los paisajes que desde allí se divisan.

Cabo Raul desde Remarkable Cave

Cabo Raul desde Remarkable Cave

 

Día nublado que se volvería lluvioso y con muchos kilómetros de carretera, las distancias no son muy grandes pero las carreteras discurren por montañas y además de tener curvas ni son muy anchas ni están en buen estado en todos los trozos. Los 200 km de Hobart a Fraycinet National Park, me llevaron unas 3 horas largas, ayudados eso sí por algunas paradas para hacer fotografías, ¡pero como resistirse!

Costa Este de Tasmania

Costa Este de Tasmania

Llegado a Fraycinet Park el primer problema que me encuentro son 3 Wallabees en medio del parking los cuales tengo que esquivar con el coche con ayuda de otro turista que me va indicando porque no se movían del medio, y claro aparcado el coche, corriendo a hacer fotos no sea que se vayan y no vuelva a ver en todo el viaje, iluso…

Wallabee

Wallabee

La subida al mirado de Wineglass Bay bajo la lluvia pero aún así recomendable, por las vistas durante el camino y al llegar:

Wineglass Bay

Wineglass Bay

La lluvia aprieta allí así que no continuo hasta la siguiente etapa del recorrido y cuando llego al parking deja de llover…

De ahí, dirección a Port Arthur, objetivo del día siguiente y por el camino visita  a varios accidentes geográficos destacables en EagleHawk Neck: Tasman Arch, Kitchen Evil’s y Tesselated Pavement.

Tasman Arch

Tasman Arch